¿Soy víctima de violencia psicológica?

consejos para superar la soledad

El 25 de noviembre, es el Día Internacional Contra la Violencia de Género, que sigue siendo ante muchxs ojos, invisible, silente  y hasta inexistente


Existen diversas formas de control hacia la mujer, así que en ésta oportunidad me concentraré en la violencia psicológica, alimentada por un equivocado ideal romántico y apasionado de películas, libros, familia; en fin, de la cultura popular.

Aceptar que se es víctima de violencia de parte de tu pareja, que es la persona que amas, es muy difícil; sin embargo, es clave para poder hacer cambios. Hay indicadores que no son tan obvios, que se consideran normales y que inclusive si no ocurren en tu vida de pareja -o en la intimidad- se cuestiona el amor y la calidad de la relación.

A continuación, planteo una serie de frases para que puedas preguntarte a ti misma si ocurren en tu relación de pareja:

  • Se dirige a ti con apodos que te descalifican pero que los justifica diciendo que son “por cariño”
  • Te cela impidiendo que salgas o incluso que te relaciones con tus amigos o ex parejas porque “todos quieres acostarse contigo”
  • Controla como vestirte o peinarte
  • Impide que estudies o trabajes (con excusas o de forma abierta)
  • Hace “chistes” sobre tu cuerpo
  • Cuestiona y descalifica tu desempeño en la intimidad
  • Te presiona para tener relaciones sexuales y si  NO tienes su misma frecuencia sexual o te niegas a realizar las prácticas sexuales que te pide, te amenaza diciendo que lo hará con otra persona.
  • Obliga a que veas pornografía
  • Impide que uses métodos anticonceptivos
  • Cuando se disgusta, sientes miedo
  • Controla tu dinero, cuentas bancarias, tus gastos
  • Descalifica o ridiculiza tus creencias religiosas o espirituales
  • Te presiona para que le informes sobre tus movimientos (horarios, reuniones o actividades)
  • Has dejado de contarle lo que haces, porque sabes que se molestará.

Interactuar con una persona violenta no solo afecta la calidad de la relación, también ataca tu autoestima, y puede producir cambios en la forma de comportarte que antes no era habitual, como: falta de apetito, alteraciones en el sueño, irritabilidad, apatía, culpa, inapetencia sexual, tristeza, depresión, entre otros.

Si muchas de las frases te resultaron comunes o normales en tu relación, puedes conversar con un/a especialista. Puedes reaprender a vivir en una relación sana y basada en el respeto.

Cuéntame tus dudas @michelaguarente

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