Fantasías sexuales

“Fantasear sexualmente es algo completamente positivo, tanto para el individuo como para una relación en pareja, esto demuestra que nuestra capacidad cerebral se encuentra en un adecuado funcionamiento”, así lo asegura la sexóloga Aminta Parra.


 

Las fantasías sexuales son reproducciones de vivencias pasadas o maneras de recrear de forma sensible las experiencias ideales. Lo más común es que las fantasías sean originadas por un estímulo externo: una persona desconocida que nos resulta atractiva, una película o una ligera insinuación.

Decir que las fantasías sexuales están conectadas con la realidad, estaría errado, ya que no reflejan necesariamente nuestros deseos. Aunque puedan ser una valiosa ayuda para conocer nuestra verdadera identidad sexual, pensar algo no quiere decir necesariamente que queramos hacerlo.

Por otro lado, son completamente sanas y nunca van a poder superar la realidad. Es importante poder hablar de ellas con la pareja para lograr mantener una relación amorosa placentera. Que sean rechazadas por celos, por repudio o por desconcierto, trae como consecuencia que la confianza se vea afectada.

Menos es más 

Las mujeres son más audaces y creativas que los hombres al fantasear, pero lo hacen en menor medida. La sexóloga Aminta Parra lo confirma explicando: “Las mujeres fantasean menos que los hombres, no tanto porque carezcan de necesidad, sino por una cuestión de enseñanza, de cultura. Sin embargo, en estos tiempos las cosas empiezan a cambiar y las mujeres se han empezado a dar permiso para disfrutar de sus fantasías”.

En cambio los hombres buscan una actividad más exploratoria (sexo oral activo, relaciones con varias mujeres), las mujeres suelen centrar sus fantasías en aspectos más íntimos, como un lugar romántico al aire libre, una historia de seducción, un beso apasionado o experimentar sensaciones de poder y dominio.

Cerebro sexual

Según Michael Gurian, autor del libro ¿En qué estará pensando?, el cerebro masculino proyecta una fantasía sexual cada pocos minutos, ya sea si está trabajando, reparando algo, comiendo o, incluso, haciendo el amor con su pareja. Explica que la corteza visual del hombre es capaz de medir en un instante el valor sexual y de fantasía del cuerpo de una mujer que pase cerca de él.

Esto para las mujeres puede ser motivo de locura, pero lo mejor es evitar los ataques de celos y tener presente que el interés masculino casi siempre es temporal y está enraizado en su biología cerebral. No constituye una amenaza para la relación sentimental del hombre y, biológicamente, explica el motivo de que el acto sexual refuerce los vínculos afectivos en una relación sentimental.

Según los expertos, hay fantasías sexuales comunes. Hombres y mujeres dejan volar su imaginación en torno a los mismos pensamientos.

Lo que más fantasean las mujeres

  • Sexo con una mujer. Fantasear haciendo el amor con otra mujer no la hace lesbiana. Puede sentir que, puesto que una mujer tiene la misma anatomía, será mejor amante y estará más sincronizada con sus necesidades. Las mujeres son vistas usualmente como suaves, gentiles, amables y románticas, lo cual no es como se percibe usualmente a los hombres. Aún cuando la mujer no se sienta atraída hacia otra, puede sentirse atraída hacia estas cualidades “féminas”.
  • Sexo con un extraño. Teniendo relaciones con un hombre a quien nunca más veremos, por simple picardía o para abrirnos sexualmente sin temor a ser etiquetadas.
  • Recuerdos o parejas pasadas. Recordar una experiencia especial o inusual puede ser muy excitante y a veces, lo que normalmente excita es fantasear sobre qué más pudo haber pasado durante esa situación previa.
  • Conocidos. Fantasear con un conocido es también muy usual ya que las mujeres somos -al igual que los hombres- muy visuales. Una mujer puede encontrar a otra persona atractiva y como resultado se imagina experimentando sexualmente con él/ella.

Fantasía con un desconocido

Las fantasías más habituales en los hombres

  • Mantener relaciones sexuales con varias mujeres a la vez. Es la fantasía masculina por excelencia. Puede responder a un deseo de reafirmación de la virilidad y del autoestima.
  • Que sea dominado. Debido a la presión que suelen recibir por asumir el rol dominante en la sociedad, los hombres suelen manifestar en sus fantasías el rol de pasivos, es decir, prefieren ceder la iniciativa y su papel de protagonistas a las mujeres con las que fantasean. Durante un rato, prefieren eludir la carga de tener que hacerlo todo y además, hacerlo bien.
  • Satisfacción total. El hombre imagina la satisfacción de todos sus anhelos con una mujer desconocida, que accede a todos sus deseos incondicionalmente.
  • Con una mujer con cuerpo de diosa. La fantasía en donde la mujer es bella y de cuerpo perfecto. En su relación con ella, él es la envidia de todos los demás hombres. Un esquema donde el hombre se siente irresistible.

Las fantasías sexuales de las mujeres

Las más populares

Una encuesta realizada por la sexóloga argentina Yanina Cotarelo a 10.000 mujeres de edades comprendidas entre los 21 y 65 años, reveló las fantasías más recurrentes en la mente femenina:

70% Tener sexo en la playa.
18% Tener sexo en un ascensor.
7% Tener sexo en un bosque.
3% Tener sexo en una piscina pública o semipública.
1% Tener sexo en la nieve.
1% Tener sexo en un balcón.

Otro dato interesante es con quien fantasean:
40% con la persona amada.
35% con otra mujer.
10% con más de un hombre.
7% con un famoso o personaje.
5% con un negro.
3% con un grupo mixto.

Finalmente estas fantasías pueden ser el motor para una sexualidad más abierta. No sólo exploras y desarrollas tu imaginación, sino que además complacerás tus deseos y experimentarás cosas nuevas. Ábrete a tenerlas, explorarlas y ¡hasta cumplirlas!

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