Cinco pasos para darle más calidez a tu casa

La casa en la que vivimos debe ser un santuario, un lugar que nos transmita tranquilidad y en el cual podamos descansar de las labores diarias. Debe ser un lugar acogedor y cálido que sirva de refugio para los que ahí habitan. Pero, ¿qué hace que una casa sea “cálida”? Algunos elementos decorativos como el color de las paredes, los muebles que elijas o la iluminación pueden ayudarte a lograr que tu casa sea un lugar mucho más agradable tanto para ti como para tus invitados.


 

Ilumina los espacios. Un ambiente poco iluminado resulta lúgubre y frío por lo que una buena iluminación es crucial para transmitir la calidez que deseas. Asegúrate de tener una buena fuente de luz natural y de no obstaculizarla usando cortinas y persianas muy oscuras.

Si tu casa no posee ventanas grandes y no tiene muchos accesos para que entre la luz, puedes incorporar luz artificial, disponiendo lámparas que hagan el efecto de una iluminación general y si quieres resaltar ciertos aspectos, usar focos especiales sobre cada uno de ellos.

 

Cuidado con los muebles que elijas. Se coherente a la hora de seleccionar los muebles y adornos y si te decantas por un estilo particular, bien sea moderno o vintage por, mantenlo en toda la decoración. Tener un mismo estilo en toda la casa, produce la sensación de que todo está en su lugar y en sintonía, generando armonía.

Incorpora elementos naturales. La calidez, como el resto de las sensaciones, la percibimos a través de los cinco sentidos. Es por eso que para lograr el efecto que buscas, una buena idea es usar elementos naturales como flores, que además de darle frescura visual a los espacios, brindarán al ambiente un aroma agradable.

 

Mantén los espacios despejados. Una casa libre y despejada es sinónimo de armonía y transmite tranquilidad, haciéndola mucho más acogedora. Es importante deshacerte de todo lo que está sobrando y está ocupando espacio innecesariamente, ya que tener muebles y adornos amontonados hará que el ambiente se vea cargado, pesado y termine agobiando.

Piensa en los colores. Los tonos grises pueden lograr que un ambiente se vea muy sobrio y elegante y funcionan a la perfección si buscas un estilo minimalista. Sin embargo si lo que quieres es darle más “calor” a tu hogar, debes inclinarte por una paleta cálida tanto para las paredes como para los elementos decorativos. Los colores tierra, naranjas, amarillos y rojos son ideales, como también optar por colores que evoquen a la naturaleza como los azules y verdes claro.

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