¿Cómo es la #HallacaPerfectaEME? ¡Lo descubrimos!

Navidad sin hallaca no es Navidad. Por eso, y porque la gastronomía navideña es única en el mundo, decidimos aventurarnos y buscar cuál es la hallaca perfecta, preguntándoles a ustedes su opinión a través de los stories de nuestra cuenta de Instagram. 


Sabemos que en cada rincón de nuestra Venezuela los ingredientes, tips, truquitos y recetas varían, tanto como por regiones al igual que de hogar en hogar. Sin embargo, creemos haber encontrado aquellas especificaciones que pueden complacer todos los paladares. ¿Están listos para conocer cómo es la hallaca perfecta? ¡Continúen leyendo para descubrirlo!

¿Cómo es la hallaca perfecta?

¡Así debe ser la #HallacaPerfectaEME!

El guiso

El guiso con un toque dulce, aparentemente, es el favorito de los hogares venezolanos. Asimismo, en él no pueden faltar las principales proteínas (carne, pollo y gallina), aunque los trocitos de tocino deben ser pequeños y racionados.

Por último, la #HallacaPerfectaEME también es de guiso cocido, porque si bien la tradición andina de preparar este plato con un guiso crudo hace que la masa se nutra en sabores, a veces la impaciencia de un estómago en diciembre puede más, y por ende muchas no queremos tener que cocinar unas hallacas por más de unos minutos.

Ingredientes que no deben faltar jamás

La tira de pimentón y la cebolla. El verdadero revuelo de nuestra encuesta lo causaron las aceitunas y las pasas a pesar de ser ingredientes de todas y cada una de las recetas que existen, aunque aparentemente el sabor de la cebolla cocinada entre los jugos del guiso y el pimentón a poco de deshacerse dentro de la hallaca le fascina a todas.

La masa claro que importa

Hacer una buena masa para las hallacas es todo un arte, porque al momento de ponerlas en agua hirviendo y después abrirlas, no deben ocurrir desastres. Para eso, creemos que la palabra correcta para definir la masa de una hallaca perfecta es “firme”. Firme para que pueda sostener el quiso sin cuartearse ni desmoronarse, pero sin la necesidad de estar seca o, peor aún, dura.

Por supuesto, su color también importa y tiene mucho que ver con cómo percibimos este plato. Una hallaca amarilla -incluso naranja- es nuestro color predilecto por decisión unánime. No vamos a ser pichirres con el onoto.

Y por último… ¡SIN NADA DE ESTO!

Ok, sabemos que esto no será muy sencillo para todas, porque de gustos se trata la vida, así que lo pondremos así: tomemos en cuenta que Navidad solo ocurre una vez en todo el año, ¿sí? Por ende lo más lógico es respetar cada una de sus tradiciones lo más que se pueda, y en especial aquellas que tienen que ver con los platillos.

Tomando ese preámbulo en cuenta, nos vemos obligadas en la decisión de decirles lo siguiente: ¡Sin mayonesa y sin freírlas, por favor! Toda la preparación detrás de una hallaca merece un mínimo de respeto, y si durante el año freímos o untamos con mayonesa cada cosa que nos provoque, ¿qué nos cuesta NO hacerlo con lo más autóctono de nuestra Navidad?

Comments

comments

Escrito por
Más de Mavi Contreras

¡Asiste! El encuentro de “Mujeres Anónimas” será muy íntimo y vía Zoom

La cita de las “Mujeres Anónimas” es mañana a las 6:30 pm...
Leer más