Aburrida del aburrimiento

Es tan vertiginoso el ritmo con el que solemos vivir que la queja más frecuente que escuchamos se refiere a la falta de tiempo para hacer todo lo que queremos. Visto de esta manera, pudiéramos pensar que a quien le sobra tiempo como para aburrirse es una privilegiada extraterrestre. Pero resulta que el tema del aburrimiento es más complejo que un simple ocuparse de hacer cosas, pues tiene que ver más con que esas cosas que nos ocupan también nos resulten estimulantes.


La cotidianidad nos impone una rutina que nos vemos obligadas a cumplir si queremos llevar una vida más o menos organizada: levantarnos a una hora determinada, acudir al trabajo, ir al mercado, ocuparnos de la casa, el gimnasio, la pareja, los hijos, pagar las cuentas, y toda esa enorme lista de quehaceres repetitivos que no podemos eludir.
Si nos sentimos aburridas de la vida que llevamos, nos interesa más bien revisar qué hay detrás de ese aburrimiento, qué áreas están siendo afectadas por el tedio, qué cambios necesitamos hacer para superar la apatía y cómo podemos entusiasmarnos por lo que hacemos.

El aburrimiento es un estado de ánimo, por lo que es un asunto interno de cada quién y se manifiesta cuando nuestra vida se convierte en algo mecánico, predecible, carente de elementos que nos estimulen, nos diviertan, nos distraigan y nos sazonen la existencia de forma interesante.

En ese fastidio que sentimos hay una cuota de responsabilidad personal que tenemos que asumir, pues debemos preguntarnos qué es lo que nos impide buscar y encontrar lo que necesitamos para gozar de lo que echamos de menos. Mirar nuestro aburrimiento como si no fuera cosa nuestra nos conduce a pretender que sean otros quienes se ocupen de distraernos; a culpar a los demás de nuestro tedio porque son ellos los aburridos; a no ocuparnos de indagar qué es lo que nos gusta, nos entusiasma y nos nutre el alma.

Se necesita ser muy aburrida para aburrirse. Basta con mirar alrededor para darnos cuenta que la vida nos ofrece una amplia variedad de asuntos y actividades interesantes de los que podemos ocuparnos con interés y placer para encontrar momentos de estímulo, aún estando solas. Está en nosotras elegir si aprovechamos lo que el mundo nos ofrece para construirnos una vida interesante o nos quedamos rumiando en un rincón, muertas del aburrimiento.

Silvia Mago es comunicadora social y facilitadora en Terapias Corporales. Tiene 18 años de experiencia como instructora de yoga. Síguela en Twitter como @SilviaMago

Comments

comments

Escrito por
Más de Silvia Mago

La palabra empeñada

¿Por qué no la cumplimos?
Leer más