¡Feliz cumpleaños a los sostenes!

Un siglo se dice fácil, pero es un largo camino recorrido por esta pieza de ropa interior que es parte fundamental de nuestras vidas. Desde su creación en 1914 en Nueva York, sigue reinventándose para cautivar y complacer desde los gustos más convencionales hasta las personalidades más excéntricas.


 

El brassiere fue concebido por su creadora prácticamente por accidente. Cuando en 1914 Mary Phelps Jacob se disponía a asistir a una fiesta, notó que su traje de coctel dejaba ver parte de su corsé. Fue entonces cuando tomó unas cintas y dos pañuelos para improvisar lo que seria una las invenciones más revolucionarias del mundo de la moda.

La creación fue tan exitosa que Mary empezó a recibir pedidos de amigas y familiares. Esta se dio cuenta del negocio que tenía y al poco tiempo patentó Blackless Brassiere, la cual terminó vendiendo a la Warner Brothers Corset Company por 1500 dólares.

A pesar de que a muchas otras personas se les ha atribuido la creación de la prenda de vestir, fue Mary Phelps la primera en registrar la idea. Después de esto, vinieron otros avances como crear sostenes con diferentes tallas de espalda y tamaño de copas. La idea fue de una mujer rusa llamada Ida Rosentha, quien en 1928 fundó la compañía Maidenform. ¿Te suena el nombre de la marca?

Desde entonces el sostén ha evolucionado para convertirse en lo que es hoy día, una pieza esencial que puede conseguirse en diferentes tipos de telas, tamaños, colores y formas, además de convertirse en el mejor aliado de la mujer para resaltar o esconder sus atributos.

El brassiere como bandera de un movimiento social

En los años 60 con la llegada del movimiento hippie, la prenda se convirtió en símbolo político, debido a que las mujeres jóvenes de la época empezaron a quemarlos en sitios públicos como medio de protesta para reclamar sus derechos.

Cuando se le preguntó a Rosentha si temía por su negocio debido al movimiento que se había generado en contra de este, respondió: “Toda persona tiene derecho a vestirse o desvestirse. Sin embargo, cumplidos los 35 años la mujer no tiene una figura que le permita prescindir del sujetador. El tiempo está a mi favor”.

Efectivamente tenía razón, ya que el uso de esta prenda no disminuyó, si no que por el contrario se hicieron cada vez más esfuerzos por mejorarlo y modernizarlo.

Historia del sostén

 

El brassiere en la actualidad

A pesar de que es una prenda cotidiana y de uso común para todas las mujeres, la mayoría todavía no logra dar con el tipo de sostén que se adapta a sus medidas, y según estudios la mayoría usa la talla incorrecta.

La buena noticia es que gracias a la tecnología ese problema tiene solución, pues existen aplicaciones como Sayfit disponible para plataforma iOS y Android, que están dedicadas a asesorar a mujeres para conseguir el sostén ideal. Además las marcas más grandes ofrecen catálogos y medidores en sus páginas de Internet.

Aplicación Sayfit

 

Últimamente las celebridades han puesto nuevamente en boga la tendencia de bra-less, y reconocidas figuras del entretenimiento como Rihanna o Kim Kardashian han sido vistas sin usarlo, sin embargo lo más probable es que el sostén siga consolidándose a través del tiempo como uno de los mejores inventos diseñados para la mujer.

Amy Adams

 

Comments

comments