El Karma y sus significados

“La energía  no se crea ni se destruye, solo se transforma” es una máxima de la física que bien puede aplicarse a este concepto


Las palabras en inglés que usamos todos los días

Karma. Una palabra muy popular y que vemos desplegada casi como logos en camisetas, tazas y hasta en imágenes en las redes sociales; pero ésta entraña antiguos y complejos significados que, además, tiene influencia directa en todas las acciones de las personas. Según las religiones dhármicas, originarias de la India, no es más que energía pura, trascendente y mutable.

Ahora, el karma se nutre de todos los actos, positivos y negativos, que hacemos a diario y, eventualmente, nos alcanza. La razón que lo explica es su ligadura a la idea de las vidas múltiples, de la reencarnación y del constante aprendizaje. Otra forma de explicar el karma es con la popular idea causa – y – efecto; es decir, que toda acción genera una reacción.

Si bien el Hinduismo y el Budismo considera el Karma como uno de sus principios fundamentales, este pensamiento no es ajeno en los países occidentales, aunque se le considera contradictorio a las doctrinas de las fe monoteístas.

Así bien, el significado último del Karma es libertad, dado que todos los individuos tienen la capacidad de pensar y decidir su presente y, por ende, su futuro. Para ello existen las también famosas “12 Leyes“, entre las cuales están la del Crecimiento, Humildad, Enfoque, Responsabilidad, la ley del Cambio, la Paciencia y la Recompensa.

Esta creencia no se basa solo en acciones físicas, sino en pensamientos. Por eso la constante de que se experimentan hoy las consecuencias de lo hecho, dicho o ideado con anterioridad. ¿Cuál es el punto de conexión? La energía que todos los seres humanos tienen, dejan y traspasan.

Un punto que los estudiosos destacan es la posibilidad de depurar lo malo para disfrutar una existencia más pacífica. De ahí la importancia de asumir las cuotas de responsabilidad que corresponden.

Imagen: Archivo Eme

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